La Asociación La Volaera se inicia en el año 2014, aunque tenemos más de 20 años de experiencia acompañando a víctimas de violencia machista. Fue ideada, al detectar y comprobar personalmente, el infierno que hay después de una denuncia, después de separarnos y no estar en manos del maltratador y de «empezar a vivir» con el miedo encima y sacando a los hijos adelante, con el maltratador atacándonos a través de ellos, y todo el sistema en contra nuestra.
El grupo se inició por la necesidad imperiosa que se detectó ante el desamparo de las mujeres víctimas de violencia de género, por la falta de información y acompañamiento en los procesos individuales, judiciales y sociales, la invisibilización de las mujeres a lo largo de la historia, pero sobre todo la falta de formación en la desigualdad entre hombres y mujeres en la sociedad.
Las víctimas llaman pidiendo acompañamiento e información de los recursos de los que podían hacer uso. A partir de ahí se hace latente, la necesidad de la formación de una Asociación de mujeres que han pasado por ese proceso y otras mujeres solidarias y comprometidas con la sociedad para apoyar esta tarea, así, en forma de coloquios y asambleas, varias personas se embarcan en este proyecto, hombres y mujeres. Trabajadoras sociales, maestras y profesionales de lo social y lo judicial y sanidad, que se comprometen a trabajar en la medida de sus posibilidades y de forma completamente voluntaria al servicio de este colectivo.
Se crean grupos de trabajo, aunque el principal es el acompañamiento de mujeres y menores víctimas de violencia machista en todo el recorrido de concienciación y denuncia; también el trabajo para trasladar a los medios de comunicación los fallos del sistema y la realidad de dichas mujeres, así como la realización de talleres, conferencias y ponencias en todas las etapas educativas (desde infantil, hasta la Universidad) o para Asociaciones y distintas instituciones. De hecho, colaboramos con universidades como la de Granada o la Universidad Internacional de Valencia para la tutorización de prácticas curriculares en aquellas disciplinas que intervienen con víctimas.
Existen otros puntos de sensibilización, como el de la «Visibilidad de mujeres en la historia», «La falta de formación en la desigualdad entre hombres y mujeres, en los contenidos curriculares de diversas disciplinas» y sobre todo «la falta de información en la relación de la desigualdad sexual y la prevención de cualquier tipo de violencia o mercantilización del cuerpo de las mujeres en la juventud, líneas por las que se empezó a trabajar y abordar la problemática. Hay que decir que para La Volaera es imprescindible trabajar con intergeneracionalidad, la comunicación entre mayores y juventud es uno de nuestros principales objetivos, por lo que supone el gran aprendizaje mutuo, para eso tenemos «La Volaera teatro», donde nuestra Juventud trabaja desde lo lúdico, los aspectos sociales tan problemáticos, que están sufriendo nuestras chicas y chicos. Hay que decir que es un proyecto consolidado, con varios premios de teatro, uno de ellos, del Ayuntamiento de Granada.
En definitiva, La Volaera, somos una asociación de voluntariado comprometido con la sociedad para crear un mundo en igualdad, con los mismos derechos para mujeres y hombres, de cualquier edad, estamos abiertas los 365 días del año, con una sonrisa en la boca, con una mano amiga que te acompaña, y con un corazón grande para arroparte, y que después puedas hacerlo tú también, será tu mejor terapia.
Actualmente, no contamos con sede física, ya que no recibimos financiación pública ni privada, manteniendo nuestra actividad gracias a las donaciones de personas que conocen nuestra trayectoria. Nos vemos en la necesidad de garantizar la privacidad de los acompañamientos y asesoramientos que realizamos, más allá de espacios cedidos por instituciones públicas, ya que estos deben solicitarse previamente y están sujetos a disponibilidad. En muchas ocasiones atendemos a víctimas en situación de urgencia, por lo que es esencial garantizar un espacio seguro, confortable, confiable, privado y con horario adaptado a sus realidades. Además, es imperativa la custodia de documentación tanto de voluntarias, socias y víctimas, así como de materiales de campaña o material informativo que aportamos a la población. Otra de las funciones es garantizar un espacio de encuentro donde poder llevar a cabo las actividades grupales que venimos realizando como las a continuación expuestas.

















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