La justicia no escucha a las madres: cinco de los seis asesinos vicarios de 2024 ya habían sido denunciados
05/05/2025

Todo el mundo recordará la historia de Ángela González Carreño. En abril de 2003, su hija de solo siete años fue asesinada por su padre durante una visita no supervisada. Un padre violento, maltratador, al que esta madre había denunciado más de 30 veces. Durante años imploró protección a los juzgados, pero la justicia española no la escuchó, y fue la ONU, una década después, quien condenó al Estado por su negligencia. Por no haberla protegido ni a ella ni a su criatura, por haber mirado hacia otro lado manteniendo un régimen de visitas cuya consecuencia fue el asesinato de la menor.




Deja una respuesta